30 de octubre de 2013

La contratación pública electrónica y la digitalización del caos.

Se acerca el momento del cambio en materia de contratos públicos. Como muy bien todos sabéis, la sesión plenaria del Parlamento Europeo donde se aprobarán las nuevas Directivas reguladoras de los mismos está cerrada para el próximo día 9 de diciembre en Estrasburgo. Se prevé que se publiquen para enero – febrero del 2014 y de ahí dos años para que los Estados miembros las traspongan. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, los importantes requerimientos en materia de contratación electrónica que el nuevo paquete de Directivas impone nos hace replantearnos dos cuestiones clave en todo este proceso.







2 comentarios:

  1. Hola Borja, buenos días. Me parece muy sensata tu opinión. El reto que tenemos (en primer grado) los gestores de la contratación pública es bastante grande. Vamos a tener que implantar la contratación pública electrónica en unos 10.000 entes del Sector Público y lo vamos a tener que hacer rápidamente y sin dinero.

    Como nos dé por digitalizar el caos, la llevamos buena. Así que espero, como bien dices, que en la transposición de la Directiva los “ingenieros” opten por aplanar la carretera y quitar todas las curvas posibles, para que los procesos de licitación discurran de una forma mucho más ágil y cómoda.

    Una buena norma de transposición ayudará y más ayudará si se hace de una forma rápida. El plazo de 5 años se me antoja ya escaso. También será importante que a ningún directivo le dé por "digitalizar su propio caos", porque se volverá loco él, se volverán locos todos los de su organización, la consultora, la proveedora de la plataforma de contratación...y de la locura ningún cambio (bueno) puede surgir.

    A mi juicio, ante ese reto la pieza clave van a ser directivos técnicos con un altísimo rango de liderazgo que sepan cómo gestionar (con éxito) todos los factores de riesgo en el proceso de transformación de la gestión al formato electrónico. Es más, líderes que sepan la teoría, y que tengan la actitud precisa y las aptitudes necesarias para llevarlo a la práctica.

    La cuestión es ¿cómo vamos de liderazgo?.

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    1. Pues de líderes no sé Guillermo, pero de directivos con ganas de digitalizar el caos seguro que vamos sobrados!

      Un abrazo y gracias por tu comentario.

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